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Bendigan al Señor y él los bendecirá a ustedes

Soy el pastor Jorge E Diaz
La Reflexión de hoy viene del Salmo 134 el cual nos presenta una invitación y una promesa.

Bendigan al Señor y él los bendecirá a ustedes

Salmo 134

1 ¡Vengan, bendigan al Señor!

Todos, sí, todos los siervos del Señor.

Ustedes que han sido nombrados sacerdotes

y como guardianes de la casa del Señor

aún después que llega la noche

 y se cierran las puertas.

2 Levanten sus manos en señal de alabanza

en la casa del Señor

y bendigan al Señor.

3 ¡De esa manera, el Señor de Sión,

el mismo que hizo los cielos y la tierra,

los bendecirá a ustedes.

 Una paráfrasis - Jorge E. Díaz

En su autobiografía, Nacido de Nuevo, Charles Colson cuenta que una noche de 1972, después que el presidente Richard Nixon había conseguido la presidencia de los Estados Unidos. Colson, el Jefe de Personal Haldeman y el mismo Nixon se encontraron sentados en la Casa Blanca. Habían conseguido el triunfo, pero en el ambiente había un sentimiento de tristeza y de cierta amargura. Casi todos sabemos que, unos pocos meses después se inició la investigación de un escándalo llamado “Watergate”, que terminó en la destitución de Nixon, la renuncia de Haldeman y la cárcel para Charles Colson. Lo sentenciaron a tres años de prisión.  En este intervalo, se convirtió a Jesucristo y cambió su vida.  Después de siete meses de prisión, Colson salió en libertad condicional y se dedicó a buscar y proveer ayud social y espiritual a los presos fundando la organización Prision Felllowship internacional y se unió a una iglesia que es parte  de la Convención Bautista del Sur.

Esta organización ayuda a los convictos y ex-presos, a través de programas de formación ocupacional, educativa y espiritual para facilitar la reinserción a la sociedad. También cuenta con programas de apoyo a las familias de los presos y las víctimas y las familias afectadas por crímenes.

Este es un buen ejemplo de un seguidor de Jesús que decidió bendecir al Señor con su vida, y Dios lo ha bendecido con un ministerio impactante.

Quizás le ha pasado a usted alguna vez, el desear algo con todo su ser, trabajar con todas sus fuerzas y hacer su mejor esfuerzo para lograrlo, y una vez que lo tiene, lo prueba y resulta que le deja un sabor amargo. Muchas personas me han contado que después de haber alcanzado esa “meta” que tanto deseaban, se dan cuenta que no era lo que esperaban que fuera. Están con un sabor amargo y confirman dentro de sí que no valía todo el empeño, esfuerzo y energía que invirtieron en alcanzarla.  Se sienten desencantados con el preciado proyecto.  Dicho con crudeza, ellos no deseaban bendecir a Dios con su vida.

Para establecer una relación dinámica con el Señor es importante considerar algunas palabras clave que nos ayudarán a comprender lo que significa “bendecir al Señor con nuestra vida”.

Todos los que gustamos de asistir a algunas competencias deportivas hemos escuchado estas tres expresiones llenas de emoción y expectación.: “¡Listos! ¡En sus marcas! ¡Fuera!” Vamos a usarlas para explicar, ojalá de manera sencilla, el mensaje del Salmo 134.

¡Listos! ¡En sus marcas! ¡Fuera!

¡Listos! - es la preparación para el encuentro con Dios por medio del arrepentimiento. El arrepentimiento, es la palabra que describe el acto por el cual la persona decide dejar las cosas, los intereses y la lucha por las cosas de este mundo y se vuelve hacia Dios para alabarlo, glorificar su Nombre,  e invitarlo a ser Señor de su vida. Es el momento de la decisión. ¡Es el momento de decir, “¡Basta!” al mundo, y de prepararse para establecer una relación dinámica con el Señor.

¡En sus marcas!  - es cuando estamos dispuestos a emprender una vida llena de gratitud y compromiso con el Señor.  Estamos listos para bendecir al Señor por todas sus bondades. Esto es lo que “bendecir “ significa.

Las palabras clave de este Salmo son: bendice al Señor y serás bendecido por él. En el idioma hebreo hay dos palabras que se traducen como “bendecir”.

La primera habla del momento cuando “todo cae en su lugar” y nos damos cuenta de que se establece la unidad. Se integra todo. Como cuando uno está armando un rompecabezas y de repente, después de probar varias piezas, encuentra una que le da sentido a todo el cuadro. Es interesante que esta palabra siempre se usa para describir lo que pasa en el hombre, nunca en Dios.

La otra palabra hebrea para bendecir es “berekah” que describe lo que Dios hace a favor de nosotros. Él toma la iniciativa, sale a nuestro encuentro en el camino y nos bendice con su Santo Espíritu. Es como si él mismo se vaciara en nosotros.

 Una de las imágenes más ricas en la Biblia, de cómo Dios bendice, se describe como si Dios trae su tienda de campaña -su tabernáculo- y se viene a vivir a nuestro campamento. Es la figura de un gran Jefe que deja su palacio, abandona sus comodidades, toma su mochila y su tienda de campaña y se viene a vivir con y entre nosotros. ¡Esas sí son buenas noticias dignas de “bendecir” al Señor por su inagotable amor!

 ¡Fuera! - es cuando agradecemos, bendecimos y alabamos al Señor en la congregación.

El Salmo 134 hace una orden: ¡Vengan, bendigan al Señor! Todos, sí, todos los siervos del Señor. Acto seguido, Levanten sus manos en señal de alabanza en la casa del Señor y bendigan al Señor.

 Aquí nos encontramos con una declaración de la razón por la cual venimos a la casa del Señor: Venimos para bendecirlo. Estamos aquí para relacionarnos con él. Para demostrarle nuestra gratitud y para que él nos demuestre su amor.

Oración

Padre celestial, recién me doy cuenta de que tú tienes muchas bendiciones para mí, pero que estás esperando hasta que yo te alabe y bendiga para abrir tu amorosa mano y derramarlas abundantemente en mi vida.  Señor, en este momento, levanto mi voz y mis manos hacia ti y te alabo porque para siempre es tu misericordia. Te bendigo. Amén.

Reflexión y acción

Dios siempre cumple con sus promesas. El bendice a quienes lo bendicen. Con deseos o sin ellos, debes ir a la casa del Señor, levantar tus manos, tu corazón, tus pensamientos, y bendecir al Señor. Dile gracias por sus bendiciones y luego, abre tu mente y corazón, espera para que Dios te bendiga. No te vayas tan aprisa no vaya a ser que cuando Dios está listo para darte lo que tiene para ti tú ya no estés pues andas en otra cosa.

Que Dios te bendiga es el deseo de mi corazón y mi oración por ti hoy.